loading...

La Infidelidad un Regalo de reyes, envenenado

loading...

Contenido

Infidelidad un Regalo de reyes, envenenado

Relato de una Infidelidad contada por una Cliente de Tempo Detectives

Llevábamos casi cuatro años de relación, cuando empecé a sospechar que algo estaba pasando. No puedo señalar algo en concreto; una palabra salida de tono, un equívoco al llamarme por mi nombre o si había cambiado su forma de ser o vestir.

Mercadeoya te contamos una infidelidad Nada de eso, fue por todo y por nada. Lo que se dice, por lo menos en mi caso; una corazonada. Por eso, me costó tanto dar el paso de contratar a unos detectives, porque no estaba segura.

Pero desde muy pequeña, siempre he seguido mis corazonadas, desde una tarde en el colegio, cuando sin venir a cuento, mi cuerpo y mente me dijeron que corriese. Y así lo hice y gracias a Dios que corrí, porque donde estaba yo jugando en ese momento, se cayó una de las ramas de un árbol del recreo.

No me mate por cuestión de segundos. De ahí, que, si tengo una corazonada, lo hago; sigo mis instintos.

Desde hacía más de dos meses, había algo que mi pareja me escondía. A veces, en casa a solas con él, lo miraba de reojo, esperando averiguar lo que era. Me quedaba mirando su móvil y a él.

Pero nunca me atreví a mirarlo y menos, a leer en un periódico, como un Juez había condenado a una mujer por espiar el teléfono de su marido. Le hacía algunas preguntas trampa, para saber o poder conseguir algo de información, pero nada.

No había cambiado su trato hacia mí, sin embargo, se había vuelto como más protector. Quería saber, cuando venía a casa, la hora o cuando me iba con los amigos, por donde estaría.

Pero esa protección, me daba mala espina. Era como si quisiera controlarme ciertos movimientos, pero con terceras intenciones. Seguía siendo muy cariñosos conmigo y cuando podía, me mostraba lo que yo pensaba que era sus sentimientos más puros hacia mí.

Llegaba navidades y como todos los años, yo me iría a mi ciudad a pasar los reyes a casa de mis padres. Como cada año me cogía el día 3 y hasta el 9 no volvía.

Antes de irme, mi pareja me regaló un hermoso collar, muy bonito. La verdad, es que no esperaba ese regalo tan caro. Más tarde sabría que seria un regalo de reyes, envenenado.

Como seguía sospechando de él; me armé de valor y me fui a una agencia de detectives privados. Los contrate para que le seguirían los días que no estaría por Madrid.

En caso, que mis sospechas estuvieran en lo cierto; acorde con la directora de la agencia Tempo Detectives Privados de Madrid, que no me diría nada hasta que no volviese de mi viaje. Así que quede con ella, el día 10 de enero.

Cada día. me llamaba mi pareja para hablar conmigo; me decía que me echaba de menos y que tenía ganas ya, que volviese.

Llego la vuelta a Madrid y al trabajo. Cuando salí de la empresa, me fui derecha a la Agencia de Tempo Detectives para saber si eran sospechas verdaderas o solo una corazonada mala. Me senté enfrente de la directora y ella me contó y mostró todo.

Mi pareja, se veía con otra mujer. Quedaban todos los días, mientras yo estaba fuera de Madrid, a la salida del trabajo de ella. Luego se iban por ahí y pude ver como se cogían de la mano, se besaban…

Incluso, identifique en una de las imágenes, por la fecha y la hora que tenía, cuando me llamo por teléfono una tarde y me dijo cosas maravillosas. Ella estaba cerca de él. No me lo podría creer.

No se cuanto tiempo estaba con ella y de donde se conocieron. Daba igual, unas ganas de llorar y gritar, era lo único que quería hacer cuando vi las imágenes. Esa misma semana, corte con él.

Me dijo que solo fue un desliz, una chiquillada, que me quería a mi; pero si tanto me quería, ¿por qué me fue infiel?. Yo no le quería ni ver, así que por mucho que me dijera, le expulse de mi vida, como pude. Aun hoy, sigo curándome de las heridas.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here